No soy para nada perfecta, pero estoy orgullosa de mi misma. Cometo errores como todo el mundo, pero sé admitirlos y afrontar con las consecuencias. Puede que ayer estuviese llorando, y hoy me veas reír. Puede que hoy te eche de menos, y mañana siga haciéndolo, o quizá no, quién sabe. Me gusta ser imprevisible, y poder dar un poquito más de mi cada día, sorprender a los que me rodean con una nueva virtud, o defecto. Me considero una chica atrevida y simpática, lucho por lo que quiero a pesar de no conseguirlo siempre. Hay que aprender a ganar sí, pero es más importante aprender a perder y alegrarte por la victoria de los demás. En esta vida todas y cada una de las personas que te rodean te harán sufrir, no se salvará ni una sola, pero hay que aprender a valorar por quién merece la pena sufrir y por quién no. Puedo estar decepcionada, hundida; sentir impotencia o rabia, pero lo que te aseguro es que aunque mis mejillas estén húmedas por lágrimas que brotan sin pedir permiso de mis ojos, siempre procuraré tener una sonrisa para aquellos que intentan sacármela todos los días. Esos que no dejan que decaiga ante los problemas, los de verdad, los mejores. Y es que todo en esta vida tiene solución, menos la pérdida absoluta de alguien a quien quieres..por esa misma razón, aprovechar cada momento al máximo, porque no va a volver. Porque las cosas buenas no se repiten, solo pasan una vez. Y no desperdiciéis vuestro tiempo lamentándoos una y otra vez por los errores del pasado, o del presente, porque no servirá de nada, absolutamente de nada. Por favor, seguir luchando siempre. A veces está claro que no logramos nuestra meta..¿pero sabéis qué? Me quedo con lo que he intentado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario